Los caminos se hacen cortos, en esas tardes húmedas, poco soleadas, donde el viento crea una pared invisible, imposible de ver; pero fácil de sentir. Que sale de la nada pidiendo explicaciones por los errores cometidos, convirtiendo el día normal que los acompaña, en caminos desolados próximos a encontrar refugios pasajeros, en ese aquí, en esa nada. Ya encontrado el descanso , el trabajo se centra en las equivocaciones , esas que giran como un molino de viento en nuestra cabeza , impulsadas por un entorno avasallador , que busca liberar esa descarga acumulada , fácil y mal pensada por los problemas que se crean a través de lo ejercido , en aquello , en la nada......... Que siguen, que siguen, en esa impensable creación, en aquella sostenedora de vida, que se expresa en esa frase repetida que dice simplemente, pues hasta ahora nada nos dice la nada.
Esbozos de un instante
Hace 13 años


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